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La Fed da el penúltimo paso antes de abandonar la compra de bonos


 
17 septiembre 2014

La Reserva Federal recortó en otros 10.000 millones de dólares el mecanismo que utiliza para comprar deuda pública e hipotecaria, con lo que el estímulo que inyecta a la economía queda reducido a solo 15.000 millones.

Es el penúltimo paso antes de que el banco central desmantele por completo el programa en octubre. Los tipos de interés se mantienen intactos en el 0% y seguirán ahí durante un tiempo considerable.

Aunque el esquema no cambia respecto a anteriores reuniones, lo que sí está haciendo ya la Fed entre bastidores es preparar el terreno para algo que se da ya por asumido tanto en el seno de la autoridad monetaria como en Wall Street: la política monetaria de “tasa cero” será pronto cosa de la historia.

La inflación sigue dando margen a la Reserva Federal para volver poco a poco a la normalidad monetaria. La tasa de inflación anual queda en el 1,7%, tres décimas por debajo que en julio y tres décimas menos también que la referencia que utiliza el banco central.

La Reserva Federal espera una expansión del PIB del 2,1% para este año. De ahí repuntaría al 2,8% el próximo. En sus previsiones, el desempleo cerraría el ejercicio cerca del 6% y de ahí se reduciría al 5,5% para final de 2015 y podría bajar incluso del 5% en 2017.

La presidente de la Fed, Janet Yellen, en rueda de prensa, volvió a insistir en que si el crecimiento es mayor del previsto, el alza de tipos llegará antes y será más rápida.

El plan de Yellen es mantener el precio del dinero cerca del 0% otros seis meses como mínimo, según la interpretación que se hace de la referencia a un “tiempo considerable”. Pero el cambio en esa guía podría producirse ya antes de final de año, cuando haya espirado el programa de compra de bonos. La idea de la presidenta es que el primer alza de tipos llegue a mediados de 2015 y que a partir de ese momento el incremento sea gradual.

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