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Independencia Financiera: Cómo podemos lograrla


 
  Por Consumo Inteligente - MasterCard 09 septiembre 2015

Para muchas personas la riqueza se mide por la cantidad de objetos que pueda acumular, pero ¿es aplicable en todos los casos? ¿Incluso cuando las personas lo tienen a costa de una vida financiera desordenada, llena de deudas y preocupaciones que limitan sus proyectos futuros? Probablemente no, pues carecen de independencia financiera.

La independencia financiera es la capacidad de llevar unas finanzas sanas, que sirvan a nuestros objetivos de vida y que nos permitan tomar las decisiones que nosotros queramos respecto a nuestros proyectos personales, profesionales y de toda índole, sin que el dinero sea un obstáculo que impida realizarlos.

El camino para alcanzar la independencia financiera puede ser sumamente personal, pues depende de lo que para cada quién implique este margen de maniobra, aprovechando que septiembre es el mes de la independencia en Consumo Inteligente, la Universidad Financiera de MasterCard, les queremos dar una ruta sugerida de 7 pasos:

1.Plantearnos metas y prioridades. Lo que es importante para nuestro vecino, posiblemente no lo sea para nosotros y viceversa. Para no desviarnos de nuestro camino primero hay que tenerlo claro. Así podremos enfocar nuestros recursos a nuestros verdaderos objetivos y alcanzarlos con mayor facilidad. Es importante que estas metas sean específicas, cuenten con monto y plazo de realización para lograrlos.

2.Ahorrar y comprender que el ahorro es para nosotros y no un sacrificio en abstracto. Es común pensar en el ahorro como “privarse” de cosas, cuando en realidad implica guardar un poco de recursos hoy para nuestras metas y sueños futuros. Pagarse a uno mismo primero, antes de que nos tienten todos los gastos y gustos posibles que puedan llevarse nuestra quincena, es fundamental para poder lograr ahorrar.

3.Manejar el crédito de manera responsable. El crédito puede ser una buena herramienta para manejar nuestros gastos, pero debemos usarlo de manera responsable, analizando cuánto podemos pagar antes de contratar y no tomarlo como aumento de sueldo, pues de lo contrario podemos volverlo un problema. El consejo es que lo que tengamos que pagar de deudas de todo tipo no superen 30% de nuestros ingresos mensuales.

4.Invertir. Será más fácil llegar a nuestras metas si ponemos nuestros ahorros a trabajar, en lugar de que estén abajo del colchón. Es importante buscar opciones de riesgo acordes a los plazos de nuestras metas y nuestra experiencia como inversionistas y comparar dónde podemos obtener mejores rendimientos. En ocasiones es mejor empezar con algo simple y de poco riesgo, como pagarés o instrumentos de deuda gubernamental, y conforme entendamos más del tema, elegir opciones más complejas.

5.Protegernos contra eventualidades. No podemos controlar todo lo que sucede a nuestro alrededor, pero sí podemos buscar mecanismos que hagan que nos afecten lo menos posible financieramente hablando. Por un lado están los seguros, ya sea de vida, gastos médicos, auto, para nuestro negocio u hogar, pero para lo que no se puede asegurar o se trata de imprevistos pequeños, también es recomendable construir un fondo de emergencia de entre 3 y 6 meses de nuestros salarios.

6.Hacer una revisión periódica de nuestros avances, nuestras metas y nuestra situación financiera. En ocasiones empezamos el año con mucha motivación, haciendo presupuestos, cuidando nuestros gastos, buscando opciones de inversión, pero conforme pasan las semanas olvidamos estos nuevos hábitos. Es importante hacer cuentas y corroborar los avances cada mes o cada trimestre, para saber si estamos en la ruta correcta.

7.Celebrar nuestros logros. Mantener la disciplina y el enfoque es mucho más sencillo cuando identificamos metas intermedias y nos damos pequeños premios por lograrlas. Probablemente pueda ser ese pequeño viaje que no hemos tenido tiempo y dinero para hacer una vez llegados a la meta del ahorro o incluso empezar a juntar dinero para algo que siempre quisimos pero parecía fuera de nuestras posibilidades. Ver de forma concreta lo que nuestras finanzas sanas pueden hacer por nuestra vida es una manera excelente de seguir en el camino de la prosperidad.

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