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Sergéi Kisliak


 
  Por Dr. Carlos Murillo Zamora 01 agosto 2017

Sergéi Kisliak, moscovita de nacimiento -aunque de padres ucranianos-, de 66 años de edad (7 de setiembre de 1950), arribó a la capital estadounidense como el embajador ruso en setiembre de 2008 y, el pasado 21 de julio, el presidente Vladimir Putin anunció el fin de su gestión y el traslado a Moscú. Con ello parece haber cumplido su labor como principal artífice de lo que se ha dado en llamar “RussiaGate”; digo parece por las tensiones crecientes entre los dos gobiernos. Ello porque muchos de quienes se reunieron con el diplomático hoy son investigados por distintas comisiones en Estados Unidos como parte de la trama que se tejió en torno a las pasadas elecciones presidenciales; de lo cual -sin duda- pasará un buen tiempo para conocer todos los detalles. Trama que se produjo, bien sea para favorecer al actual mandatario, Donald Trump, o para impedir la llegada a la Casa Blanca de Hillary Clinton.

Por supuesto, aún no está claro ¿cuál fue el rol de Kisliak en el asunto? Si fue el responsable de una operación secreta o un hábil embajador que cumplió, a cabalidad, su misión como ojos, oídos y voz de Rusia en el país en donde estuvo acreditado por largo tiempo. Sin embargo, lo cierto es que, por ejemplo, Michael Flynn, exasesor de Seguridad Nacional de la administración Trump tuvo que dimitir. Para ello logró atraer la atención de los principales círculos políticos, al extremo que algunos medios de prensa informan sobre cenas en su residencia a las que asistieron solo tomadores de decisiones estadounidenses, que ocupan puestos claves. Por supuesto, el hoy exembajador niega cualquier involucramiento y responsabilidad en los eventos que condujeron a la victoria en el Colegio Electoral de Trump.

Kisliak, ingeniero de profesión, con estudios en la Academia de Comercio Exterior de la Unión Soviética, se integró al Servicio Exterior en 1977, en momentos que iniciaba un segundo periodo de tensiones en el marco de la Guerra Fría. Su experiencia como un veterano de la diplomacia soviética y luego rusa, le permitió ser embajador ante la OTAN en 1998 y en 2003 se convirtió en el Ministro de Asuntos Exteriores Adjunto, solo superado por el ya legendario Sergey Lavror. Gracias a su buen inglés, afabilidad, simpatía y profesionalismo era el diplomático apropiado para llegar a Washington en momentos de tensiones entre las dos grandes potencias. Incluso CNN lo ha calificado como el “diplomático de los diplomáticos”.

No se puede descartar que el anuncio de Putin se diera para evitar que Kisliak llegara a ser expulsado como parte de las sanciones que recientemente adoptó el Congreso de EUA, a las cuales Moscú respondió con el anuncio de la salida obligada de diplomáticos estadounidenses.

Por ahora se rumora que su sucesor es el General Anatoly Antonov, antiguo vicecanciller ruso; lo cual tiene sentido por el mencionado incremento en las tensiones bilaterales. Pero quedan muchas preguntas por responder sobre la labor de Kisliak, algunas de las cuales podrían clarificarse con la investigación congresional.

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Dr. Carlos Murillo Zamora

Profesor e investigador de las Universidades de Costa Rica y Nacional de Costa Rica. Consultor internacional. Doctor en Gobierno y Políticas Públicas. Autor del blog camuza.codebeta.net.